PA6. Interpretar la Arquitectura-La sostenibilidad en la arquitectura doméstica.

La barraca Valenciana

La barraca Valenciana, era la vivienda típica de la huerta y Albufera de Valencia. Era la casa de los agricultores y pescadores. Se distingue por su forma peculiar, el techo a dos aguas en forma de punta. El uso de los materiales locales como cañas, madera, barro y paja son fundamentales para la sostenibilidad, adaptando a las necesidades del entorno natural y al clima mediterráneo.

Respecto a la sostenibilidad ambiental, los materiales con los que se construyen las barracas son las que se encontraban al alcance. Barro arcilloso recogido de la tierra de labor y agua sacada de las acequias junto con la mezcla de pajas secadas al sol, da lugar a adobes. Los tabiques se hacían de cañizo revestidos con barro.  Para la andana utilizaban cañas de mayor sección. También se utilizaban  para el tejido de la cubierta. Las cañas que crecían en la Albufera aguantaban la humedad y se utilizaban para los tabiques. Además, se utiliza madera y cal como revestimiento final. La cubierta se cubre con paja en la parte inferior y con broza que proviene de la Albufera. Gracias al aprovechamiento de los recursos locales, la construcción de las barracas es un ejemplo de sostenibilidad. En cuanto a la eficiencia energética, las barracas se adaptaban al clima mediterráneo. El techo a dos agua, el espesor de sus muros y el material usado proporcionaban un buen aislamiento exterior, especialmente de la temperatura, gracias al aire contenido entre el cañizo y la paja de la cubierta. Además, la orientación recoge la brisa del mar en verano, mientras que protege del levante de invierno y facilita la ventilación cruzada de las viviendas, reduciendo así la necesidad de utilizar energía extra.

Interior barraca. Detalle refuerzo de muro con troncos de árbol y forjado de cañizo.

Por lo que respeta a la sostenibilidad económica, las barracas fueron construidas a bajo costo debido al uso de materiales locales, lo que reducía el costo de manipulación y transporte, y ayudaba a disminuir el gasto de construcción. Además, el hecho de que las barracas eran bastante sostenibles y contribuían a la economía. A menudo, las barracas disponían de huertos, los que les hacía un poco mas independiente

Las barracas no solo eran un ejemplo de sostenibilidad ambiental y económica, sino que también desempeñaron un papel importante en el ámbito social, contribuyendo al bienestar de las comunidades rurales.

Por otro lado, las barracas Valencianas también contribuían en la sostenibilidad social, proporcionando bienestar a la clase mas trabajadora de la comunidad rural de Valencia. Ofrecían viviendas accesibles, funcionales y de bajo costo a la clase obrera como, agricultores y pescadores. Este hecho convirtió a la barraca, un símbolo de identidad rural de la comunidad.

En cuanto a la barraca en la actualidad, ya quedan pocas, pero tienen una gran importancia tanto en la economía como en la tradición valenciana. Anteriormente, la gente vivía en ellas porque no podían permitirse otra cosa y, con el paso del tiempo, menos personas viven en una barraca. Por otro lado, la importancia histórica de las barracas ha generado un esplendor y, por lo tanto, muchas se han rehabilitado para fines turísticos, zonas de eventos o se han convertido en restaurantes, fomentando así la economía local, preservando las tradiciones y atrayendo a los turistas.


La barraca tiene forma rectangular, con la fachada principal orientada al sureste. Esta fachada suele tener una puerta (normalmente a la izquierda) y una ventana (a la derecha). En la parte superior observamos pequeñas aperturas para la ventilación de la andana (espacio usado para guardar la cosecha).

La puerta principal da acceso a un pasillo central de unos 2,75 metros de ancho, donde se encuentra la cocina y donde se desarrollaba gran parte de la vida diaria. Los dormitorios están distribuidos a lo largo de un lateral y, al fondo, hay una escalera de mano que lleva a la andana.

En el exterior, junto a la fachada principal suele haber un banco bajo la ventana. En la parte trasera o en los alrededores, es común encontrar un terraplén con plantas que evita la acumulación de agua y refuerza la base de la barraca.

En cuanto a la cimentación, se hacían con una zanja de 40 cm de profundidad, rellena y compactada, sobre la que se colocaban adobes de barro, las paredes se construían con barro y adobes, y alcanzaban una altura de 2,50 metros. El techo se hacía con una estructura de madera reforzada. Sobre esta estructura se colocaba cañizo, cañas gruesas y paja atada para proteger el interior.

Interior de la barraca
Barraca
En muchas barracas, el techo original ha sido sustituido por uralita con el paso del tiempo.
Esta modificación altera tanto la estética como las propiedades originales de la barraca.

Para esta tarea he escogido la barraca dels Arendes, del siglo XIX, que se encuentra en el Palmar y es la más antigua de la zona, además conserva la estructura original.

Esta barraca conserva su estructura original, sus paredes no superan 1,5m de altura y está construida de adobe. La estructura del tejado esta compuesto por vigas de madera y, por encima, se extiende una capa de cañas largas y el borro. El suelo es de barro pretensado.

Con respecto a la sostenibilidad ambiental, esta barraca esta construido con materiales locales como la madera, el adobe, la caña y el borro. El empleo de estos recursos naturales respeta el medio ambiente, porque son materiales abundantes de la zona. Sus muros anchos y con el uso del adobe proporcionan un aislamiento térmico, que mantiene la barraca fresca en verano y cálida en invierno, por lo tanto, no hay necesidad de emplear energía adicional. Y por último la cubierta vegetal protege de las altas temperatura.

En cuanto a la sostenibilidad económica, estas construcciones son bastantes económicas porque utilizan materiales de fácil acceso y económico, además, son edificaciones duraderos y de bajo mantenimiento.

En estas construcciones, las ventanas pequeñas y las puertas están dispuestos de manera estratégica para la entrada de la luz natural, pero sin afectar al aislamiento térmico. También, la ventilación cruzada, dispuesta de forma opuesta estos elementos, contribuyen a refrescar el interior sin necesidad de energía eléctrica.

Con el diseño de la cubierta inclinada facilita el flujo del agua de la lluvia hacia los sistemas de drenaje como canaletas, así evitando posibles filtraciones, lo cual es importante en áreas con lluvias frecuentes, como el Palmar.

A continuación, adjunto imágenes donde se aprecian las características principales de la barraca y algunos materiales que se utilizan para su construcción.

Para concluir esta tarea, solo destacar que en el Palmar se conservan aún bastantes barracas, un ejemplo del patrimonio arquitectónico tradicional de nuestra comunidad. Sin embargo, algunas de estas construcciones han sido modificadas con el paso del tiempo y de esa manera perdiendo características de su diseño original. A continuación, adjunto imágenes de algunas barracas donde podemos apreciar el estado de conservación y las modificaciones que han experimentado.

La cubierta original ha sido reemplazada por uralita, pero revestido con material vegetal para conservar la estética original.
La puerta original ha sido reemplazada por una más actual.
La cubierta ha original ha sido reemplazada por uralita.

Bibliografia

https://cultivandoarquitectura.wordpress.com/2014/12/09/la-barraca-analisis-de-nuestra-arquitectura-vernacula/

https://cultivandoarquitectura.wordpress.com/2014/12/09/la-barraca-analisis-de-nuestra-arquitectura-vernacula/

https://hostalandres-elsaler.es/la-barraca-valenciana/

https://viajes.nationalgeographic.com.es/gastronomia/mejores-barracas-tradicionales-donde-comer-autentica-paella-valenciana_21255

https://www.hortanoticias.com/la-barraca-romantico-vestigio-de-lhorta/

https://www.istockphoto.com/es/fotos/barraca-valenciana